A pesar de creernos sumidos en la mayor de las pesadumbres y crisis que hemos sufrido durante muchas décadas, a pesar del pesimismo que nos inoculan las élites y títeres que han asumido el rol de arrancarnos la fe y esperanza en nuestro futuro y el de las generaciones venideras. A pesar de despojarnos de las ilusiones para intentar mantenernos adocenados como borregos en rediles controlados para satisfacción de los poderosos y beneplácito de los más sumisos, algunos destellos de luz aparecen el el horizonte, todavía tibios, pero siempre importantes, definitivos para afianzar los pasos contundentes del camino que nos queda por definir, el camino que nos llevará a reconocernos libres y emprendedores de nuestros propios proyectos.
domingo, 12 de enero de 2025
Tibios e importantes pasos hacia la libertad
lunes, 30 de diciembre de 2024
Entre dictadores anda el juego
Una dictadura intentando
solaparse con otra. Demasiado burdo, demasiado evidente. Entre una y otra, la
primera que instauró el general Franco se debió a la resolución a una contienda
como fue la guerra civil que ensangrentó a España con un millón de muertos.
Demasiado duros fueron los años siguientes que vivieron los españoles para
intentar cohabitar en un país que había sido dividido en dos y cuya
responsabilidad en esta debacle había sido en gran parte debido a injerencias
extranjeras que vieron en nuestro país, como viene siendo habitual en nuestra
historia, un campo de experimentación para políticas y economías que se
extenderían más allá de nuestras fronteras.
Fueron 40 años de un letargo
estéril en muchos campos de libertad política y de pensamiento, que no así para
la ciencia, cuando se prepararon e instruyeron a gran cantidad de científicos
que proporcionaron verdaderos avances en todos los terrenos hasta ese momento reducidos
a unos pocos y que, hasta hace poco, han sido reconocidos internacionalmente.
Y digo hasta hace poco porque, en
la actualidad, nuestros científicos, nuestros médicos, arquitectos…, nuestros
hombres y mujeres altamente preparados huyen de España para poder ejercer sus
investigaciones y proyectos sin la mano aprisionadora del Estado.
Ahora, Sánchez viene a
recordarnos que aquellos tiempos pasaron definitivamente y que, quizás, gracias
a él vivimos en libertad y alegría. Pero la gran diferencia es que después de
haber disfrutado 50 años de lo que podíamos calificar, siempre dentro de sus
justos términos, de cierta libertad y una democracia (de opereta), hay que
revivir durante un año al caudillo para, se supone, hacernos ver la diferencia.
Pero, ¿Cuál es la diferencia,
señor Sánchez? Usted que ha maniatado al poder judicial para tenerlo siempre de
su lado, dado que la corrupción a la que se embarcó, junto a los suyos, desde
que llegó al gobierno sabía muy bien que podía expulsarlo de la Moncloa. Que ha
instaurado un miedo subrepticio a lo que usted disponga que no se debe decir ni
pensar, que no se alce la voz ni se manifieste repulsa, mediante el control de
las Fuerzas del Estado que reprenden con una virulencia que no recordaba yo
cuando, joven, corría delante de los “grises”.
Es usted muy hábil, sabía que le
había tocado una población ya gaseada con la televisión desde hacía años (por
lo menos le aseguro que cuando vivía Franco podía disfrutar de programas y
emisiones mucho más inteligentes y didácticos que los que hay desde que llegó
la democracia, salvo excepciones de hace 20 años). Sabía que a la población se
le ha inoculado la desidia, de forma deliberada, por lo que se le podía dar
“paguitas del Estado” para que no mereciera la pena trabajar, también se
encargaron ustedes de poner todas las trabas posibles a los empresarios para no
poder ampliar sus negocios, con lo que limitan la posibilidad de crear empleo,
algo obvio. No hace falta ser economista.
En cuanto a víctimas de la dictadura, usted tiene en su haber más de 220 personas fallecidas, según los informes oficiales que se presentaron desde el primer momento, pero cuyo número todavía no se ha llegado a cuantificar seriamente como reivindican sus familiares (se empieza a hablar de más de 2.000). Víctimas de una riada sin control provocada por la desidia y alevosía, al despreciar todas las recomendaciones que su gobierno recibió durante 10 años para solucionar los serios problemas coyunturales de las obras hidráulicas de esa zona sur de Valencia perjudicada y que, como los especialistas ya sabían, no iban a resistir una fuerte tromba de agua como la que acumuló sus embalses, a pesar de que todos los años y desde que se registran los datos, la zona sur de Valencia sufre de grandes inundaciones provocadas por las sucesivas ‘gotas frías’, que no ‘danas’, (siglas que se usan en meteorología para hacer referencia a “Depresión Aislada en Niveles Altos”, y que hasta que no llegó el actual gobierno socialista no se habían utilizado como expresión común) cada año.
Pero su mala praxis no sólo la
tuvo desde antes de la trágica fecha del 29 de octubre, sino que, como todo el
mundo sabe, usted dejó abandonados a los miles de habitantes que únicamente se
vieron atendidos por cientos de voluntarios que acudieron en su ayuda. Pero
pasan los días y usted sigue sin proporcionarles la ayuda necesaria que
cualquier país del primer mundo ofrecería a sus ciudadanos.
Ya lo vimos en los casos del
terremoto de Lorca y también con las víctimas de la erupción del volcán de La
Palma, quienes todavía viven en contenedores oxidados porque, como ellos mismos
reivindican, no han recibido ninguna ayuda.
Eso sí, mientras tanto usted acoge con los brazos abiertos a miles de inmigrantes ilegales que llegan a Canarias u otras costas de la península, ayudados por ONG's subvencionadas por su gobierno, y que después traslada en taxis o aviones hasta distintos lugares de la península. A éstos sí les proporciona hoteles de lujo, “paguitas del Estado” y todo lo que necesiten.
Cuál es la diferencia, señor Sánchez, entre usted y Franco? que él iba vestido de militar y usted de Gucci?
lunes, 9 de diciembre de 2024
Notre Dame, o la Muerte de Europa
Se elevaba el humo de las llamas de Notre Dame hacia el cielo y las lágrimas de Victor Hugo no fueron suficientes para calmar la ira del fuego, mientras el maestro Fulcanelli observaba con estupor la muerte de Europa, el alma que se derramaba.
sábado, 16 de noviembre de 2024
A Valencia, desde mi corazón roto
Se me funde el alma en la hoguera de la vergüenza y se siente atrapada en la barbarie, entre el asco y la inmundicia que resulta mucho más espesa que los restos que se precipitaron en los caudales abiertos con el beneplácito sádico y demoniaco de los que voluntariamente decidieron matar y arrasar nuestras tierras, tierras mantenidas, conservadas y glorificadas con sus frutos por todos aquellos que durante generaciones amaron y supieron conservar el espíritu de la naturaleza. Me doy cuenta de mi inanidad ante tremendo crimen, como supongo que nos sentimos muchos más que miles. No existe palabra precisa ni gesto adecuado para expresar semejante crueldad, más allá de lo imaginable, mucho más allá de la razón.
Todos sabemos quiénes fueron los culpables y aun así escuchamos sus palabras, pero sólo recibimos en ellas más castigo a la conciencia, más amargura y, lo peor, permitimos que sigan jugando con nuestras lágrimas intentando moldear a su gusto y pericia los instintos, las condiciones humanas más sagradas que sustentan nuestra humanidad.
Habrá que salir a las calles a decidir nuestro futuro porque nos lo están eliminando con saña, como cirujanos laboriosos y perversos que cercenan con bisturí lo que no conviene que es ni más ni menos que nuestra libertad. Libertad que significa pensamiento, libertad que significa arte, significa desarrollo personal, social y tantas otras cosas de las que requerimos para SER.
domingo, 4 de enero de 2015
Genocidio a la Española
Sabido es para las personas con suficiente cultura o interés lo que la historia ha hecho con España. No voy a extenderme en este tema porque tan solo soy periodista, no historiadora. Tenemos una amplia colección de libros y de autores que nos hablan extensamente y con documentos que les acreditan, en fin, no voy a ser yo quien les dé crédito, un crédito que tienen por si mismos, sin que yo tenga que acreditarlos.
¿Qué está pasando en España que la vendemos por porciones?. ¿Vamos a seguir dejando que Marruecos bajo la connivencia del gobierno español se apodere de Canarias?. ¿Vamos a seguir ladeando la cabeza para no ver lo que está pasando?. ¿Que los bancos españoles vendan sus sucursales extranjeras?. ¿Que Telefónica, empresa líder española vaya a ser vendida a Alemania?.
¿Qué nos está pasando a los españoles?. Debe ser que nos hemos acostumbrado a la mascarilla e incluso nos gusta para no expresarnos y dejamos que RTVE nos inocule el veneno somnífero con el que que el Gobierno de Sánchez y sus adláteres (inclusos peinados a lo chino antiguo) decidan para acabar con nuestro país a precio de saldo y que el pueblo español no hable, no se mueva.
Abandonamos a los ancianos en sus residencias, sin asistencia sanitaria, y solo soltamos unas lágrimas ante los micrófonos de los vendidos medios de comunicación. No sabemos quiénes están en las Unidades de Cuidados Intensivos porque no nos interesamos de abrir una pequeña ventana para saber si nos dicen la verdad, aunque haya sanitarios que expresen su protesta ante la manipulación de las cifras y, de lo que es peor, de sus puestos de trabajo.
Los padres no se interesan de que sus hijos tengan ambulatorios para su atención (será que no es posible asistirlos con tanto trabajo), dejamos que amigos y familiares mueran de graves enfermedades sin preguntarnos por qué no fueron atendidos y, además, evitamos abrazarnos, no sea que con el abrazo hayamos decidido extenderlo para convocar una manifestación.
Y nos tragamos que las cifras de muertos las cuantifiquen los servicios funerarios y luego se las regalen al "bicho". ¿Qué está pasando en España que los españoles no nos la merecemos?
Este portal dedicado a la poesía la ha dejado de lado para mostrar la repulsa e indignación (el asco) que me produce este Gobierno, esta clase política que nos lleva inexorablemente a la ruina. Empresas, comercios, hostelería cerrados y los pretendidos ERTES no llegan a nadie. Perdonen, pero además de ser un insulto es una falacia coordinada para someternos, doblegarnos y arruinarnos.
Quien esté detrás de todo este entramado me empieza a traer sin cuidado porque lo que me repugna es que españoles que ocupan el Congreso, las Autonomías y el Senado que nos dirigen con sus leyes hechas a medida para sus coartadas se estén riendo de nosotros a mandíbula batiente y, eso sí, cobrando los sueldos a su medida para salir indemnes de toda su mentira y poder vivir del lujo a costa de nuestra miseria.
Pero la codicia es mala consejera y bajo los cimientos de sus bellas casas ya hay muchos muertos, y en sus camas, en sus almohadas, no podrán dejar de escuchar los latidos desesperados de los niños con hambre y de las mujeres y hombres desahuciados, que solo tienen tiempo para esperar su turno en una cola interminable con el único fin de poder acaparar algo para alimentarse.
Si ustedes, señores políticos, supieran lo que es la ternura del pan y el agua de un botijo...caerían muertos de envidia.




